Aunque el encendido de la Cruz en un principio estuvo a cargo de los directivos de la Electricidad de Caracas (EDC), rápidamente se decidió aderezar la tradición con gran carga emotiva: el que debía ser un niño el que tuviese la responsabilidad de vestir de luz a la Cruz.
Primeramente, solo participaban los hijos de los trabajadores de la EDC, pero luego se incluyeron niños de otros planteles educativos del Distrito Capital a través de los programas de responsabilidad social.


Hoy por hoy, es exactamente la misma manera en la que se escoge el ganador o ganadora que tendrá la oportunidad de hacer brillar la Cruz desde lo alto del Ávila. Es un ejercicio de creatividad e imaginación, de esfuerzo, ganas y entusiasmo, que motiva a los pequeños y los llena de mucha ilusión.
Los niños le dan luz a la cruz a través de un control remoto, similar al utilizado para abrir la puerta de algunos garajes. Al presionar el interruptor, se envía la señal de radio que activa el mecanismo de encendido de la Cruz.

Ricardo Zuoaga Tovar, fundador de la EDC, explicaría en aquel tiempo:
Los niños encienden la Navidad
Entre 1968 y 1969 se resolvió que para encender la Cruz se seleccionara por concurso a un niño estudiante de primaria. Desde entonces han sido diversas las formas cómo se han escogido los planteles educativos y a los pequeños: concursos de cuentos, dibujos, maquetas, por calificaciones o por la relación que tuviesen las instituciones con la empresa a través de los programas de Responsabilidad Social .