
En el pasado debió haber ocupado áreas mucho más extensas en las regiones bajas del parque. Su disminución obedece probablemente a la acción del fuego, que provoca la sustitución de la selva veranera por sabanas.
En estas zonas se consiguen árboles de 15 a 20 metros de altura. Abundan las enredaderas y los arbustos espinosos. Las especies más características son el copey, el jabillo, el araguaney, el caro, el pardillo, el indio desnudo, el bucare.
Está caracterizada por presentar un alto porcentaje (50 a 60 por ciento) de especies arbóreas deciduas, es decir, especies que pierden su follaje durante un periodo más o menos prolongado en la época de sequía a fin de evitar la pérdida de humedad. Se conoce también como vegetación tropófila por su capacidad de adaptarse a los cambios climáticos de lluvia y sequía.

Este tipo de bosque es fácilmente reconocible durante los meses de enero a mayo por su aspecto aparentemente muerto, que le da una coloración grisácea a las copas y ramas sin hojas. Todo el bosque empieza a reverdecer después de las primeras lluvias.
