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En nuestra visita al Camino de los Españoles, tuvimos la oportunidad de conocer a Oralis Josefina Pérez Aranguren, quien es fiel devota de la virgen, heredera de una tradición, que no dudo en contarnos en su cálido hogar, en la comunidad de Campo Alegre.   

Lo más asombroso y que llena de orgullo es que la peregrinación de la Virgen de Lourdes es una de esas tradiciones que se han logrado preservar.

La procesión de la Virgen de Lourdes fue variando un poco a través del tiempo. Según Oralis, en principio la virgen no subía sola, sino que por un largo periodo fue acompañada por una cruz grande de madera, que dejó de sacarse luego de terminada una promesa que se hizo. 

 

En cambio, una costumbre que se ha mantenido es la de adornar con flores a la virgen“Cada año se le hace su arreglo de flores, no se le hace tan pesado porque el trayecto es largo”, explicó la devota, quien planifica todos los años para ir con su familia. 

Un dato curioso que nos contó es que se trata de la misma virgen desde que empezó la procesión, que es la que encuentra en la iglesia San Sebastián de Maiquetía y que anteriormente regresaba a La Pastora. 

En retrospectiva 

La procesión se ha desarrollado casi de manera ininterrumpida. "Solo llegó a suspenderse en cinco ocasiones: por motivos políticos durante los gobiernos de Guzmán Blanco y Pérez Jiménez, en el año 2000 como consecuencia del deslave de Vargas de 1999 y en 2005 como consecuencia de la vaguada que cayó en el litoral", recordó.

La peregrinación de la virgen es para ella una tradición que “fue pasando de herencia”, la cual considera además “sagrada”. Primero fue su abuelito, el padre Juan Aranguren, quien tras la muerte del padre Machado, lo organizó hasta muy mayor, durante más de 40 años. Cuando no pudo seguir, se la pasó a su papá, quien duró alrededor de 5 años subiendo con la virgen, junto a su madre. Luego, la tomaron otras personas. 

Oralis tiene 54 años y asiste fervientemente a la procesión desde los 6 años. Tiene toda su vida viviendo en Campo Alegre, y hace unos helados caseros que son para morirse, ¡una exquisitez! Su casa es una parada obligada en toda visita al Camino de los Españoles.

Una procesión de generaciones

Esta hermosa tradición la proyectó el padre Machado, de la iglesia de Maiquetía, quien también era un ferviente creyente de la virgen, a la que le pidió por la sanación de Venezuela de una epidemia por la que atravesaba. La virgencita hizo su milagro y desde entonces la promesa del padre Machado, de realizar el trayecto por el llamado Camino Viejo, no ha dejado de cumplirse      .

Gracias al trabajo de toda la comunidad, tanto los aquí del Camino de los Españoles, como los de Maiquetía, tenemos el contacto para que siempre siga la tradición. De hecho cuando hubo la tragedia en el 2000 el camino de allá se dañó y la comunidad se reunió para no perder esta tradición      , enfatizó Oralis.

Siempre la virgen se ha subido el 11 de febrero. Anteriormente, subía un día jueves y se regresaba. Llegaba a la iglesia de Maiquetía, descansaban allá, y el lunes siguiente se regresaba otra vez por todo el trayecto del Camino de Los Españoles, hasta la iglesia de La Pastora. Ahora no se regresa la virgen     , se lamentó Oralis.

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